domingo, 11 de marzo de 2007

Incesto


Mató y cocinó a la paloma de su hija. Y ella, al presenciar el crimen, resignada, alzó las faldas. Mostró el coño púber, rosado, virgen. Y dijo: Tómalo, mi futuro es tuyo, papá. Y él la penetró en silencio, porque la guerra es el gemido de un desgarrador incesto.

1 comentario:

R. Yeray dijo...

muy duro, muy bueno